Antes de elegir la tecnología, identifica qué trabajo quieres reducir
La adopción tecnológica está creciendo con rapidez dentro del sector inmobiliario, pero también lo están las dificultades para convertir esa tecnología en resultados concretos.
En la encuesta Future of Work 2026 de JLL para Latinoamérica, realizada con organizaciones de Argentina, Brasil, Colombia y México, la transformación del trabajo impulsada por inteligencia artificial aparece como la principal prioridad estratégica para el 47% de los participantes. Al mismo tiempo, es el escenario en el que las organizaciones reportan el menor nivel de preparación.
La diferencia entre adoptar tecnología y obtener valor de ella también aparece a escala global.
La Global Real Estate Technology Survey 2025 de JLL, con más de 1.500 responsables de decisiones inmobiliarias, encontró que cerca del 90% de las organizaciones encuestadas ya estaba experimentando con inteligencia artificial, pero solo el 5% había alcanzado todos los objetivos planteados con estas iniciativas.
Evalúar como se trabaja actualmente
Antes de preguntarse qué herramienta incorporar, puede ser más útil observar cómo trabaja actualmente el equipo.
¿Hay información que alguien copia todos los días de una herramienta a otra? ¿Se crean manualmente los mismos registros cada vez que llega un prospecto? ¿Hay tareas que dependen de que una persona recuerde hacerlas? ¿Se repiten pasos que siguen prácticamente las mismas reglas en cada operación?
Esas preguntas permiten empezar por el proceso y no por la tecnología. La automatización puede tener sentido cuando elimina trabajo repetitivo, reduce errores o evita pasos manuales innecesarios. Pero eso no significa que cada actividad de una inmobiliaria deba funcionar sin intervención humana.
Antes de automatizar, primero hay que identificar qué trabajo se repite, cuánto cuesta mantenerlo manual y en qué partes sigue siendo necesario el criterio de una persona.

